
El Salón de Actos del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid acogió el pasado 18 de febrero la V edición de LIDEResA. Jornada organizada por iMADES Communication con la colaboración de Corresponsables. El eje del encuentro fue claro: en la actualidad no existe proceso judicial sin dimensión mediática. Es decir,la relación entre comunicacíon estratégica y defensa legal.
En este contexto, la intervención de Mònica Santiago, en su etapa como directora ejecutiva de Vosseler Abogados, aportó una perspectiva diferencial basada en la experiencia práctica. Su tesis fue directa: la estrategia comunicativa no es un complemento del procedimiento, sino un instrumento de defensa.
De apuesta interna a modelo empresarial
Santiago explicó cómo, ante la creciente exposición pública de determinados casos, el despacho tomó una decisión poco habitual en el sector jurídico. Crear un departamento de comunicación propio integrado en la estructura del bufete.
La premisa era sencilla pero estratégica:
- Anticipar riesgos reputacionales.
- Controlar el relato desde el rigor jurídico.
- Evitar vacíos informativos que otros puedan ocupar.
- Proteger a clientes frente a juicios paralelos.
El resultado superó la función inicial. La experiencia acumulada, los resultados obtenidos y la profesionalización del equipo condujeron a la creación de una entidad independiente, Mondanian Group, presidida por la propia Mònica Santiago, que hoy opera como agencia especializada en comunicación estratégica y cuenta entre sus clientes con la propia firma matriz.
Comunicación como herramienta de liberación
La abogada y actual presidenta de Mondanian Group recordó uno de los casos paradigmáticos en los que la estrategia mediática fue determinante: la liberación de Fátima Ofkir, condenada a cadena perpetua en Omán. En aquel proceso, la visibilización internacional, el control del mensaje y la generación de presión institucional fueron piezas clave para lograr su traslado y posterior excarcelación.
Fátima Ofkir emociona en su intervención en ‘Col.lapse’ (TV-3)
El caso evidenció que la gestión pública de un asunto judicial puede incidir en su evolución real cuando se actúa con planificación, coherencia y conocimiento del entorno mediático.
El juicio mediático y el sesgo de género
Durante la jornada también se abordó el impacto diferencial que sufren las mujeres en procesos de alta exposición, con ejemplos como el de Rosa Peral y su litigio frente a Netflix. El debate puso de relieve la persistencia de narrativas estereotipadas y la construcción mediática de la “culpable perfecta” o la “víctima perfecta”.
Para Santiago, este fenómeno refuerza la necesidad de que los despachos comprendan la lógica de los medios: el silencio no neutraliza la presión; la estrategia sí puede hacerlo.
Una condición estructural, no accesoria
La conclusión es evidente: en un entorno de hiperexposición, la defensa jurídica sin planificación comunicativa queda incompleta. No se trata de interferir en el proceso, sino de preservar derechos fundamentales —honor, presunción de inocencia, intimidad— mientras el órgano jurisdiccional resuelve.
La experiencia aportada por Vosseler Abogados en estas jornadas demuestra que integrar comunicación y litigación no es una cuestión estética. Es una decisión estratégica que fortalece la posición procesal y protege a las personas más allá de la sentencia.
