
Vosseler Abogados, en representación de la familia del fallecido E.M.G., se ha personado como acusación particular en la causa abierta en los Juzgados de Instrucción de Barcelona. Esta acción legal responde al trágico incidente ocurrido en febrero de 2024, en el que un paciente de 70 años y gran fragilidad (ingresado por una traqueotomía y una neumonía) sufrió quemaduras de extrema gravedad, mientras se aseaba en las instalaciones del centro. Unas lesiones que finalmente derivaron en su fallecimiento.
Los hechos
El paciente fue ingresado en el Hospital de Bellvitge el 4 de enero de 2024 debido a una neumonía. Tras un largo periodo de hospitalización ya se encontraba en fase de recuperación. Pero el 13 de febrero de 2024 el centro comunicó a la familia que el hombre había sufrido una «gran quemada» durante la ducha.
Según consta en el historial y la reclamación, las quemaduras, de 2º grado, afectaron a cerca del 18% de su cuerpo:
- Ambos brazos y manos en su totalidad.
- Toda la parte anterior del torso (pecho y abdomen).
- La parte anterior de ambas piernas.
Debido a la magnitud de las heridas y a la falta de medios específicos en el Hospital de Bellvitge para tratar este tipo de lesiones, trasladaron de urgencia al paciente a la Unidad de Quemados del Hospital Vall d’Hebron.
Desenlace fatal
A pesar de los esfuerzos del equipo de cirugía plástica y de la UCI del Hospital Vall d’Hebron, el estado del paciente empeoró debido al impacto orgánico de las quemaduras de segundo grado, que comenzaron a profundizarse. Tras ser intervenido quirúrgicamente el 21 de febrero, el paciente entró en fallo multiorgánico, falleciendo finalmente el 28 de febrero de 2024.
Responsabilidades
Vosseler Abogados fundamenta la acusación por la muerte de un paciente por quemaduras en la clara falta de deber de cuidado por parte del personal del Hospital de Bellvitge. Así, la firma legal exige que se esclarezca de inmediato:
- Las circunstancias exactas en las que se produjeron quemaduras de tal magnitud en un entorno hospitalario de referencia.
- La identidad del personal responsable que acompañaba (o debía acompañar) al fallecido durante la ducha.
- La posible situación de desamparo. Dado que el paciente portaba una traqueotomía que le impedía totalmente pedir auxilio o avisar del dolor mientras se producían las lesiones.
«Resulta incomprensible que un paciente bajo custodia hospitalaria sufra daños de esta gravedad en un acto cotidiano como es el aseo», explica Daniel Salvador, letrado de Vosseler Abogados que representa legalmente a la familia de E.G.M. «Buscamos justicia para la familia y respuestas sobre cómo un protocolo de higiene pudo terminar en una tragedia de esta índole».